Adiós Portonovo!
Portonovo, uno de los grupos con más talento del panorama español nos dice adiós. Demasiado temprano, por cierto, con un disco y un EP como legado, y con un puñado de nuevas canciones ya anunciadas, no han sido suficientes argumentos para la continuidad del grupo. Dejamos aquí la última entrada de su BlogVendrá la muerte y tendrá tus ojos
Fragmento de un artículo de Mayra Montero para Lateral:
"Son unos versos que aprendí hace mucho. En verdad, me han estado acompañando durante la mayor parte de mi vida. Tenía yo justamente quince años cuando leí en español esa frase magnífica: "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos". No recuerdo el día exacto en que la leí, pero sí la época: era el verano del 68 y aquel libro de poemas de Cesare Pavese cayó en mis manos con el efecto de una piedra fabulosa.
En aquel momento, no supe captar el significado atroz que tenían esas palabras. Pero sí me preocupé por buscar la versión italiana y aprenderme el verso en el idioma en que originalmente había sido escrito. Pura pedantería adolescente. Creo que supuse que eso me daba algún prestigio intelectual. No sabía una sola palabra de italiano, pero sabía decir esa frase enloquecida, y en cierto modo apasionada: "Verrà la morte e avrà i tuoi occhi".
Meses más tarde supe que Cesare Pavese la había escrito en el año cincuenta, que fue el mismo año en que murió, y pertenece a su segundo libro de poemas. De modo que, animada por ese libro, me decidí a buscar el primero: Lavorare stanca, que se tradujo textualmente al español: Trabajar cansa. No se refiere Pavese, como pensé en un principio, al trabajo del músculo ni al del cerebro. Se refiere, me parece, a una suerte de trabajo de vida, o de trabajo del alma, que es la jornada más agotadora. Cierto que el personaje principal de ese poema tiene las manos endurecidas. Pero Pavese, que era un tipo sensible, sabía que las manos endurecidas, por sí solas, no son motivo de cansancio. El cansancio llega de otro lugar y de otro modo, es como un olor, como una pena que le entra a uno por la nariz y se le queda pegada de los huesos."
En efecto, el cansancio llega de otro lugar y de otro modo y ese cansancio ha alcanzado un nivel que hace que no me compense más realizar todo tipo de esfuerzos para encontrarme con determinadas actitudes. Lo mejor, creo, es no chocar más contra las cosas que uno no puede cambiar, y centrar las energias en aquello que este dentro de nuestro propio control. De lo contrario, la frustración está asegurada.
En fín, que portonovo se ha terminado.
A otra cosa.
Carlos Ynduráin


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home